IMPUESTOS Y GASTO PÚBLICO: FUERA SUBVENCIONES CLIENTELARES: FALLA EL CONTROL INTERNO




Impuestos y gasto público 

Redes clienterales  ... corupción ...

–HAGA EL favor de no interrumpirme cuando hablo, le espetó el parlamentario Richard Freser a Winston Churchill. 
–Y usted hágame el favor de no hablar cuando le interrumpo, le respondió Churchill impávido. 

El ministro Guindos se merecía que un político serio le hubiera interrumpido cuando anuncióurbi et orbi que el Gobierno solucionaría la exigencia europea sobre el déficit español subiendo los impuestos. Pues no. Es lo contrario de lo que la salud pública aconseja. No se trata de exprimir aún más a los ciudadanos sino de reducir el gasto público. 

El ministro podía haber anunciado que se iba a cortar de raíz el despilfarro de los partidos políticos. En el año 2011, sirva como botón de muestra, el Partido Popular gastó 133.398.210 euros e ingresó por las cuotas de sus afiliados 12.303.879 euros. Más del 90% del derroche del PP, y se podría decir lo mismo de otros partidos, corrió a cargo de los impuestos con que se sangra al contribuyente hasta la hemorragia. El ministro Guindos se ganaría el aplauso de la ciudadanía si en lugar de subir los impuestos anunciara una ley que dijera: «Ningún partido político, ninguna central sindical, podrá gastar un euro más de lo que ingrese a través de las cuotas de sus afiliados». 

Frente a los 700.000 funcionarios que pagábamos en 1977, ahora los contribuyentes saqueados por Hacienda deben hacer frente a más de 3.000.000. Las cuatro Administraciones –la central, la autonómica, la provincial y la municipal– rivalizan en el despilfarro. Los dirigentes políticos se dedican, con permanente voracidad, a colocar generalmente a dedo a sus parientes, amiguetes y paniaguados. Y se han inventado además cerca de 4.000 empresas públicas, casi todas deficitarias, casi todas innecesarias, para que políticos y sindicalistas instalen en ellas a sus enchufados.

Ramón Álvarez de Miranda, presidente del Tribunal de Cuentas


Juanma del Álamo, en una información que produjo el regocijo general …