TRIBUNAL DE CUENTAS: ESCÁNDALO: NEPOTISMO: DEVIACIÓN DE PODER: ENRIQUE MEDINA: LAMENTABLE: VERGONZOSO: INADMISIBLE


El Supremo anula un ‘enchufe’ del Tribunal de Cuentas

El Supremo ataja un caso de nepotismo en el Tribunal de Cuentas

NOTA.-Torpeza y/o prepotencia ... algo inadmisible cuando de concursar una plaza se trata, pero que está ocurriendo en los organismos y entidades del sector público, al empleado público que no se somete a los posibles deseos prevaricadores de su jefe se le persigue ... todos los causantes de este atropello, deberían ser cesados e inhabilitados, de forma fulminante, como funcionarios públicos. Es lamentable que esto ocurra en un organismo cuya misión es FISCALIZAR el gasto público, cuya misión exige que las plazas estén ocupadas por los MEJORES, no por los AMIGUETES, siempre incompetentes. ¡El presidente del Tribunal de Cuentas debe DIMITIR!





El Tribunal Supremo ha anulado la convocatoria de una plaza fabricada por el Tribunal de Cuentas para el hermano del actual número dos y vicepresidente de este órgano, Javier Medina. 

El Supremo considera que existe una clara “desviación de poder” por parte de la comisión de gobierno del órgano fiscalizador de las cuentas del Estado que convocó esa plaza y de la forma parte Javier Medina, presidente de la Sección de Fiscalización.

EL PAÍS destapó en junio de 2014 que el Tribunal de Cuentas es un nido de nepotismo, donde más de un centenar de los 650 trabajadores mantienen lazos de parentesco entre sí o con altos cargos de la entidad.

En concreto, Javier Medina tiene dentro a su esposa, a una pariente de su esposa, a su hermana y también, al menos hasta hace varios meses, a su hermano Enrique, que fue gerente de la entidad hasta la constitución en 2012 de los nuevos consejeros y cuya plaza como subdirector acaba de anular ahora la Sala Tercera del alto tribunal.

NOTA.- Los pliegos de cláusulas dejan mucho que desear: dan la sensación de que no conocen la Ley de Contratos del Sector Público (TRLCSP). Hay que hacer una "Auditoria financiera y de cumplimiento" al Tribunal de Cuentas, porque parece ser, por la documentación del propio TC, que no cumple, con rigurosidad, la "Ley de Contratos del Sector Público", que el Jefe del Servicio de Contratación, el Secretario General, no sabe lo que son los "Acuerdos marco" (Art. 196 y sgtes TRLCSP). ¡Un dolor!




La sentencia del Tribunal Supremo deja entrever que la citada convocatoria se hizo a medida de Enrique Medina (hermano de Javier) cuando este dejó de ser gerente del Tribunal de Cuentas. Al dejar la gerencia, se convocó una plaza de subdirector del organismo fiscalizador adscrita a la presidencia y con una categoría del máximo nivel (el 30). Los trabajadores de esta institución pasan por ser de los mejor pagados de la Administración del Estado. Pese a que la convocatoria ha sido anulada, Enrique Medina la ha ocupado durante tres años, ya que, al dejar la gerencia con la llegada de los nuevos consejeros del Tribunal en 2012, fue destinado a ella de forma provisional.

El Supremo ha anulado la convocatoria al estimar un recurso interpuesto por un funcionario del Tribunal de Cuentas que, junto a otros aspirantes, optó a esa plaza y que alegó que Enrique Medina, pese a que había sido destinado provisionalmente a ella, incumplía las bases. En las bases, entre otros requisitos, se exigía saber inglés y francés y acreditarlo. Dado que Enrique Medina no podía acreditar tales conocimientos, la comisión de Gobierno del Tribunal de Cuentas, en la que figura su hermano y vicepresidente del Tribunal, sacó una nueva convocatoria para esa misma plaza que sí se ajustaban al perfil de Enrique Medina y en la que, mediante la fórmula de una rectificación de errores, se eliminaba el requisito de tener que saber inglés y francés. …


La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha anulado la convocatoria para la provisión del puesto de Subdirector Técnico del Tribunal de Cuentas por apreciar desviación de poder, esto es, al perseguir la finalidad pervertida de adjudicar un puesto de libre designación al hermano de un consejero. 

El caso es chusco: 
§    La plaza se adjudica al hermano de un consejero.
§  Una vez convocada la plaza, y posiblemente habiendo demostrado interés un hermano del consejero, curiosamente se modifican las condiciones de la convocatoria pues se altera el perfil del puesto para ajustar la foto al candidato favorito. Así, se suprimió sin justificación el requisito de dominio de los idiomas inglés y francés y de otros perfiles técnicos de la plaza.
§  Además se intentó excluir a funcionarios de Cuerpos propios del Tribunal de Cuentas, que eran competidores serios.
§  Y cómo no, se designó previamente en comisión de servicios para un puesto del Tribunal de Cuentas a alguien ajeno a los cuerpos de funcionarios del Tribunal.
§    Así y todo se intentó dejar desierta la plaza controvertida.
§   Se constata una ausencia de una explicación de esas decisiones, tanto en la respuesta del Tribunal de Cuentas como en el proceso jurisdiccional y en el expediente administrativo remitido. O sea, no se defiende lo indefendible.

Con todos esos mimbres, que revelan en el Tribunal de Cuentas, o torpeza o prepotencia, la Sala de lo Contencioso-administrativo concluye que hay un panorama objetivo que robustece la convicción de que “la nueva convocatoria estuvo dirigida a suprimir los obstáculos que frente a otros aspirantes pudiera tener E.M.G. para obtener la plaza objeto de discusión”. O sea, desviación de poder, el ornitorrinco de la justicia, por su exotismo, escasez y original diseño.

Apuntaremos telegráficamente diez cuestiones de grandísimo calado. …