CONTRATACIÓN PÚBLICA: LOS ABRELATAS CONSIGUEN COMISIONES MILLONARIAS: .. HASTA CUANDO ACAMPARÁ LA CORRUPCIÓN A SUS ANCHAS? (II)

Embajador... y consultor



La sociedad de Arístegui cobró por un informe titulado ‘La India, país de oportunidades’ cuando él llevaba ocho meses como embajador en Delhi Hacienda ordenó embargarle 163.000 euros

La sociedad de Gustavo de Arístegui, actual embajador de España en la India, cobró por un informe sobre ese mismo país realizado ocho meses después de que se le nombrara jefe de la misión diplomática en Delhi. La sociedad Karistia S.L., a través de la cual él mismo ingresó durante varios años cientos de miles de euros en comisiones por hacer lobby para empresas españolas en el extranjero, fue la que elaboró ese estudio. 

Arístegui ha subrayado estos días, desde que este diario publicó sus negocios privados realizados en paralelo a su actividad pública, que todo era «estrictamente legal» y que «jamás» su actividad como comisionista tuvo que ver con su quehacer político de ese momento: ni cuando era diputado y portavoz del PP en la comisión de Exteriores del Congreso, hasta noviembre de 2011, ni desde que fue nombrado embajador, en abril de 2012. 

Pero en diciembre de 2012, cuando ya llevaba ocho meses en el cargo, Karistia ingresó 3.660 euros por la realización de un informe denominado La India, país de oportunidades, según una factura que reproduce hoy EL MUNDO. La firma de Arístegui le facturó esta cantidad a Scardovi SL, la sociedad de su socio, el diputado Pedro Gómez de la Serna. 

Esa factura incluye varios conceptos que en total suman casi 30.000 euros, y uno de ellos es el informe sobre la India. Arístegui aseguró a este periódico que el estudio debía de ser autoría de su hijo, que «ni siquiera llamó» para consultarle datos sobre la India. También aparece otro informe sobre Argelia, donde los conseguidores lograron que la compañía Elecnor obtuviera dos contratos por valor de 480 millones. Precisamente, a raíz de uno de ellos han aparecido dos cartas, que están en la Fiscalía Anticorrupción, en las que se habla de sobornos a directivos de la empresa pública argelina. …




«El dinero va a los familiares de los directivos argelinos»

Una carta del contacto en Argel de los altos cargos del PP apunta al pago de sobornos para que Elecnor construyera una canalización / «Había que engrasar», reconoce el intermediario


«Dinero destinado a familiares de los directivos de la empresa estatal» argelina, por cuyas obras acordaron comisiones de hasta 2,5 millones de euros el embajador Gustavo de Arístegui y el diputado Pedro Gómez de la Serna, ambos del PP. 

En una misiva aportada a la denuncia de un ex colaborador de la firma Voltar Lassen en la Fiscalía Anticorrupción, el intermediario de la trama de los dos políticos en Argelia, Cristóbal Tomé, reconoce que hubo que sobornar a familiares de los miembros de la empresa pública que otorgaba el contrato para la canalización de agua en Souk Tleta. El contrato era de 250 millones y los dos altos cargos del PP se llevaban el 1%. 

Arístegui y Gómez de la Serna repitieron ayer que todo era legal y que contribuyeron «a que las empresas españolas salieran de la crisis».

Tomé, como admitió ayer a este diario, adelantó dinero propio para facilitar el éxito de la operación y después le pidió su parte a Elecnor para, presuntamente, completar los pagos prometidos. Envió entonces dos misivas –aportadas a la denuncia en Anticorrupción de un ex colaborador de Arístegui y Gómez de la Serna– para que sus jefes, el embajador y el diputado del PP, apremiaran a Elecnor para que pagara. 

En una de ellas, tal y como está aportada a la denuncia, Tomé admite los pagos a familiares, presuntamente de ADE (Algérienne des eaux), la empresa pública argelina que otorga el contrato, con la siguiente frase: «Cuando quieras y con mucho gusto te enseño los justificantes de envío de dinero, la mayor parte por Western Union a Francia y destinado a familiares de los directivos de la empresa estatal». Y remata: «Como comprenderás te los puedo enseñar, pero no darte copias que puedan perjudicar a dichas personas».

En la segunda carta, Tomé apremia de nuevo a que se le pague, alude a su «desprestigio» por haber prometido abonos de dinero después no efectuados y escribe que, en esos mismos momentos, espera noticias suyas en París el sobrino de un directivo que tiene un problema médico y que le está pidiendo 10.000 euros. Con cierta desesperación, el representante, que lleva más de 30 años trabajando en el país, pide que se le pague. 

«Como te he comentado por SMS», le escribe a un directivo de Elecnor, «tengo al sobrino del DG [presuntamente Director General] en París para el problema médico que tenía y me pide que le envíe dinero. Si hubiera tenido los diez mil euros ya se los habría mandado, pero en estos momentos no dispongo de dinero para mandárselo y este hombre está en una situación delicada, esto puede comprometer nuestras futuras relaciones con su tío», concluye el agente.  …



Comisiones a las puertas del Congreso


Una grabación muestra cómo a De la Serna le llevaban clientes junto a la Cámara Baja

Pedro Gómez de la Serna, el diputado del PP que se resiste a abandonar el puesto número dos de su partido al Congreso por Segovia y socio del ex embajador Gustavo de Arísteguihacía sus negocios de comisionista a las mismas puertas de las Cortes Españolas, en la Carrera de San Jerónimo. 

De la Serna, que durante sus cuatro años como diputado apenas registró 10 preguntas parlamentarias y cuya actividad como representante popular pasó completamente desapercibida, mantuvo en paralelo una constante segunda tarea, que más bien fue la primera, con su sociedad Scardovi, con la que iba a ingresar hasta 625.000 euros por intermediar en una obra en Argelia: la consecución de comisiones por facilitar a empresas españolas negocios en el extranjero –en países de África y Latinoamérica–. 

El diputado Gómez de la Serna, en tiempos jefe de Gabinete de Jaime Mayor Oreja en el Ministerio del Interior, discutía en enero de 2015 con uno de sus socios cuando se producía la siguiente conversación: 

Socio. – Yo llevo aquí un tiempo que, joé, no sé qué hago aquí, la verdad es que no sé qué hago aquí. 
De la Serna. – ¡Si has dejado de venir [al despacho], macho! 
Socio. – Pero, ¿para qué voy a venir? 
De la Serna. – Cojones, para moverte. ¿Cuántas empresas has traído últimamente? 
Socio. – Pues ninguna, porque resulta que quedo contigo para visitar a uno de los empresarios más importantes de Asturias, y nos dejas tiraos en el…