CONTRATISTA: “DIES A QUO” DEL PLAZO DE PRESCRIPCIÓN: RELACIÓN CONTRACTUAL: ORGANO DE CONTRATACION

El “dies a quo” a efectos del cómputo de la prescripción no se inicia sino hasta que la relación contractual se extingue, lo que ordinariamente se produce con la liquidación y la cancelación de los avales del Contratista

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León

El “dies a quo” para fijar el computo del plazo de prescripción (4 años) debe referirse al momento en que se considera extinguida la relación contractual (liquidación del contrato y cancelación de garantías) (STSJ de CyL de fecha 2 de junio de 2015)
“Para centrar debidamente la cuestión planteada ha de decirse que lo que se suscita es la determinación del "dies a quo" o determinación del momento de la "actio nata", en que pudo efectuarse la reclamación en la vía administrativa, para desde este momento fijar el cómputo del plazo de prescripción de cuatro años establecido en el artículo 71 de la Ley 2/2006 , de 3 de mayo, de Hacienda y del Sector Público de Castilla y León. Al respecto se ha reputado en la resolución recurrida y en la contestación a la demanda, que incluso en la hipótesis más favorable a la recurrente, si nos atenemos al momento de la aprobación de la liquidación del contrato el día 19 de mayo de 2008, expidiéndose la certificación final de liquidación el día 10 de julio de 2008 -que constituiría el "dies a quo"-, toda vez que la reclamación fue presentada el 9 de octubre de 2012, a tal momento se habría producido la prescripción de la eventual obligación de pago.

Frente a este criterio de la Administración sostiene la entidad recurrente que el cómputo del plazo de prescripción - partiendo de que el pago de las certificaciones de obra no puede desvincularse de las vicisitudes del contrato en que se inserta, como pagos a cuenta- no se inicia sino hasta que la relación contractual se extingue, lo que ordinariamente se produce con la liquidación y la cancelación de los avales.

TERCERO . Ciertamente sobre la cuestión suscitada ha de estarse a la tesis que es propugnada por la parte actora, pues con arreglo a la jurisprudencia del Tribunal Supremo, de la que es exponente la sentencia de 23 de junio de 2009, recurso de casación 3131/2007, el inicio del cómputo de la prescripción no puede referirse sino al momento en que se ha de considerar extinta la relación contractual, siendo momentos relevantes para fijar el mismo el de pago de la liquidación final e incluso la cancelación de las garantías con devolución de los avales.

(…)En la sentencia de la Sala que se cita por el Letrado de la Administración para amparar la existencia de la prescripción, no puede sino corroborarse la misma fundamentación, ya que en dicha sentencia de veinticuatro de febrero de dos mil doce, recurso 2417 /2008, se decía lo siguiente:
"Significaremos a este respecto que la solución de acudir a la liquidación definitiva para la determinación del "dies a quo" es la que ha adoptado nuestra jurisprudencia -así la STS 14 de julio de 2004, Secc. 4 ª, que tiene en cuenta que el abono de los intereses estará en función de la fecha en que se haya procedido al pago del principal, siendo la reclamación de intereses de carácter accesorio; pronunciándose en similar sentido las sentencias de 31 de enero de 2.003 y 14 de julio de 2003 , en las que se declara que el cómputo del plazo de prescripción de los intereses de demora por retraso en el pago de las certificaciones no debe realizarse desde la fecha de éstas, sino que empieza a computarse desde que hubiera tenido lugar el último acto contractual" .
De esta forma, sin perjuicio de las peculiaridades propias del caso contemplado, la propia sentencia deja claro como el "dies a quo" para el cómputo de la prescripción ha de referirse al del último acto contractual.