DISTINCIÓN ENTRE CONTRATO DE SERVICIOS Y CONCESION DE SERVICIOS

Anuncio de licitación en el BOE

Muy Buenas hoy queríamos comentar una sentencia del TJUE  que al menos a nosotros no vale de “fondo de armario” ya que recoge el criterio diferenciador de cuando un contrato debe ser considerado de servicios y cuando una concesion de servicios y aunque la conclusion ya la sabíamos(la asunción del riesgo en la explotación) no está de más, tener una sentencia “a mano” para cuando la ocasión lo requiera. (leer más …)

La sentencia trae al caso el litigio entre una empresa que venía prestando un servicio de asistencia sanitaria (de socorro) mediante concesion de servicio y una mancomunidad alemana, cuando esta última cambia el sistema de licitacion a un mero contrato de servcios, sometido por el órgano  jurisdiccional remitente, a Tribuna de la UE  el procedimiento tiene por objeto determinar si las prestaciones de servicios controvertidas en Baviera deben ser calificadas de «concesión de servicios» o de «contrato de servicios» y las consecuencias jurídicas derivadas de esta calificación. Esta última depende de la interpretación del artículo 1, apartado 4, de la Directiva 2004/18, que define el concepto de «concesión de servicios. Planteándose las siguientes cuestiones:

“…Un contrato de prestación de servicios (en el caso de autos, el servicio de socorro) que, según su contenido, no prevé el pago directo de la retribución al prestador por parte de la entidad adjudicadora, sino que: 
a) el precio por la utilización de las prestaciones de servicios se fija a través de negociaciones entre el prestador y terceros, que son a su vez entidades adjudicadoras (en el caso de autos, organismos de seguridad social),
b) en caso de desacuerdo, se prevé que un órgano de arbitraje establecido a tal efecto, cuyo laudo es recurrible ante los tribunales ordinarios, dirima la controversia, …



¿Qué diferencia hay entre un contrato de concesión de obras y uno de gestión de servicios públicos “con obra”?

 … Efectivamente, el art. 254.a LCSP señala que los contratos de gestión de servicios públicos tendrá una duración de cincuenta años cuando comprenden la ejecución de obras y la explotación del servicio público. Sólo cabe recordar ahora la configuración del contrato de concesión de obras que expusimos, hablando de obras, de explotación de las obras, de prestación ex aequo de un servicio público… Las analogías son notables.

 No obstante, la diferencia entre un contrato de concesión de obra pública, y uno de gestión de servicios públicos en concesión es muy sencilla.

Con carácter general, el contrato de gestión de servicios públicos se define legalmente como “aquél en cuya virtud una Administración Pública encomienda a una persona, natural o jurídica, la gestión de un servicio cuya prestación ha sido asumida como propia de su competencia por la Administración encomendante” (art. 8.1 LCSP). Su objeto no es por tanto, la construcción de una obra, sino la gestión indirecta de un servicio público.

En el caso de la concesión de obras se trata de un contrato que hasta cierto momento en su vida es exclusivamente “de obras”, pero en el que posteriormente el contratista se resarce de la inversión, tal y como indicamos, mediante la explotación comercial de aquellas, normalmente acompañada de un precio (artículo 7 LCSP).

Por su parte, el contrato de gestión de servicios públicos en ningún modo tiene por objeto –insistimos- una obra (aunque a veces lleve aparejada algún tipo de construcción), sino precisamente la gestión de un servicio de la competencia de la Administración contratante, y admite cuatro modalidades, una de las cuales es la concesión (artículos 8 y 253 LCSP). A mayor abundamiento, utilizando palabras de mi admirado amigo Manuel Ballesteros: “la gestión indirecta de los servicios públicos admite cinco modalidades: la gestión interesada, el concierto, la sociedad mixta, la concesión del servicio y la concesión de la obra…”.