BARCOS, AERONAVES … CONTRATO DE SUMINISTRO CON FABRICACIÓN (ART. 9.3C) TRLCSP)

¿Qué tipo de contrato resulta ser la construcción de un barco, de una patrullera ...? 

Al tratarse de un contrato de suministro con fabricación la tramitación del expediente de contratación exige la aportación del correspondiente proyecto.
Informe 51/97, de 2 de marzo de 1998. "Naturaleza jurídica de un contrato para la construcción de un barco".

Por el Director General del Instituto Social de la Marina, Organismo autónomo dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales se dirige a la Junta Consultiva de Contratación Administrativa el siguiente escrito:

«Dentro de las previsiones a corto y medio plazo de este Organismo, figura la construcción de un barco sanitario, que venga a sustituir al actual buque "Esperanza del Mar", encargado de prestar apoyo sanitario y logístico a los tripulantes y embarcaciones que faenan en el banco canario-sahariano.

Como cuestión previa, en todo caso, al inicio de las oportuna actuaciones, se plantea la naturaleza y tipo del contrato a suscribir en su día con el astillero que resulte seleccionado tras el procedimiento de adjudicación que corresponda.



Buque hospital Esperanza del Mar
Al respecto, parece, en principio, indudable la naturaleza administrativa del contrato, si bien, se plantean dudas acerca de la tipología del mismo, y, consecuentemente, de la aplicación de las normas específicamente previstas para cada tipo de contrato en la normativa vigente.

Al menos desde un punto de vista contable el barco que se construya, como el actual "Esperanza del Mar", tiene la consideración de bien inmueble, susceptible incluso de ostentar una autonomía propia como Centro de gasto.

Bajo esta perspectiva, podría considerarse la construcción de un barco como un contrato de obras, toda vez que el artículo 123.2 de la Ley 13/1995, de 18 de Mayo, conceptúa, con carácter general, como obras de primer establecimiento las que dan lugar a la creación de un bien inmueble.

La determinación de la clasificación que, en este supuesto, habría de ostentar el contratista, o la imposibilidad de aplicación de determinados preceptos referidos al contrato de obra (por ejemplo la disponibilidad de los terrenos), son, sin embargo, algunos condicionantes sobre cuya viabilidad resultaría preciso pronunciarse previamente, si se adopta esta interpretación.

Si tenemos en cuenta, sin embargo, la normativa que se desprende del Derecho privado (artículos 334 y 335 del Código Civil), e incluso la que parece deducirse de la definición contenida en el artículo 120 de la Ley 13/1995, de 18 de Mayo, difícilmente podemos catalogar a un buque, que es susceptible de transportar de un punto a otro sin sufrir menoscabo, como un bien inmueble y, por lo tanto, considerar su construcción como una obra.

Ateniéndonos a este carácter del barco a construir, podría quizás entenderse el contrato que nos ocupa como de suministro, y dentro del mismo, específicamente como de fabricación, según el contenido del artículo 173.c. de la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas.

 Finalmente, cabe incluso la posibilidad de plantear la relación que se deriva de este contrato como una relación administrativa especial, no tipificada expresamente como contrato administrativo ordinario, y a la que resultarán aplicables las previsiones contenidas en el artículo 8 de la de Ley 13/1995.

Razonamientos que se elevan a esa Junta Consultiva, solicitando informe sobre el asunto expuesto, que se concreta en la siguiente consulta:

-¿Qué tipo de contrato resulta ser la construcción de un barco?.»