SACYR: OBRAS AMPLIACIÓN DEL CANAL DE PANAMA: REFORMADO 50%?:.. SUICIDIO CONSUMADO … RESOLUCION CONTRATO …(XXII)


EE UU pide una reanudación rápida de las obras del canal de Panamá


EE UU, el principal usuario del canal de Panamá, irrumpió este viernes en la disputa sobre sobrecostes multimillonarios en las obras de ampliación de la ruta marítima. El Gobierno norteamericano instó al consorcio responsable de desarrollar el proyecto, liderado por la constructora española Sacyr, y los administradores del canal a llegar a “una rápida solución” para garantizar “la reanudación completa” de las obras, paralizadas desde esta semana.

Washington ha estado “siguiendo de cerca los acontecimientos en la disputa” entre la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), aseguró una portavoz del Departamento de Estado a Efe. “Una conclusión temprana de la ampliación del canal es importante para la actividad comercial de EE UU”, indicó. Varios puertos norteamericanos están invirtiendo en mejoras de infraestructura con el fin de prepararse para responder a los buques de mayor tamaño que podrán transitar a través del nuevo juego de esclusas del canal (permitirá el tránsito de buques con 12.000 contenedores, frente al límite actual de 4.000 contenedores).

Hasta ahora, el Gobierno estadounidense había mantenido silencio respecto a la disputa, pese a que en numerosas ocasiones ha expresado su enorme interés en el éxito del proyecto. Los documentos obtenidos por Wikileaks y publicados por EL PAÍS en 2010 revelaron que EE UU hizo gestiones para intentar evitar que Sacyr lograse las obras y abogó “implacablemente” para que la estadounidense Bechtel ganase el concurso, valorado en 3.120 millones de dólares (2.300 millones de euros).

La estadounidense Bechtel se perfila como sustituta de Sacyr en el Canal de Panamá


Tras el encallamiento de las negociaciones entre Panamá y el consorcio liderado por Sacyr, vuelven a resurgir posibles nombres que finalicen las obras del Canal de Panamá. Y el nombre que gana fuerza, según el diario ABC, es la norteamericana Bechtel, que ya habría mostrado su disposición a sustituir a Sacyr a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). Sacyr manda una nueva propuesta al Canal de Panamá tras paraliza las obras.

Bechtel, con sede en San Francisco, fue una de las empresas derrotadas en 2009 en el concurso por las obras. Fue conocida también porque en uno de los cables filtrados por WikiLeaks, responsables de la firma aseguraban que por los 3.100 millones de dólares de la oferta de Sacyr, ellos no podrían "ni poner el hormigón". La oferta de Bechtel era 1.000 millones de dólares más elevada.

Tras acabar el plazo que se habían dado la ACP y el consorcio de Sacyr el pasado martes sin acuerdo, ambas partes han lanzado mensajes de querer continuar con las negociaciones. Sin embargo, todo sigue en el aire y todavía no hay noticias de cómo se va a cerrar la brecha de 600 millones de euros que existe acutalmente entre ambos.

Mientras, ambas partes se lanzan mensajes de que podrían continuar por su cuenta. El miércoles, la ACP exigió al contratista respetar el contrato y "reanudar" de inmediato las obras de ampliación, que están suspendidas por completo y terminadas en aproximadamente un 70%.

Por su parte, Manuel Manrique, presidente de la constructora española, aseguraba que "la vida sigue" y que el proyecto de ampliación del Canal de Panamá representa una "pequeña parte" de la cartera de la compañía. "Sacyr seguirá adelante. Ha demostrado al mundo que ha sabido solucionar los problemas técnicos de, quizá, la obra más difícil del mundo".


La picaresca de Sacyr se ahoga en el Canal de Panamá

Luis del Rivero

Al día siguiente de que Sacyr Vallehermoso se adjudicara la construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá, como cabeza de un consorcio (“Grupo Unidos por el Canal”) participado por la italiana Impregilo y la belga Jan de Nul, entre otras, Florentino Pérez, esa salsa picante que no puede faltar en ningún condimento político-empresarial español de cierto nivel, se explayaba ante un amigo de esta guisa: “Nosotros [la UTE formada por ACS, FCC y Acciona] íbamos muy por encima de precio, y cuando se abrieron las plicas y vimos que habíamos perdido, empezamos a dar saltos de alegría porque sabíamos que de haber ganado hubiéramos palmado pasta en esa obra…”

Ganó Sacyr, como todo el mundo sabe, con una oferta por importe de  3.118 millones de dólares (unos 2.243 millones de euros), 1.068 millones de dólares menos que los presupuestados (4.186) por la norteamericana Bechtel, la mayor ingeniería del mundo y gran favorita, y casi 3.000 millones menos que 5.981 ofertados por el otro consorcio español.

La alegría de Floro, con todo, debía ser fingida o más bien cínica, porque en Sacyr cuentan con lujo de detalles que, tras haber perdido la puja, del grupo C.A.N.A.L. (el liderado por ACS) llegó una misiva dirigida a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) criticando con dureza la ocurrencia de poner la obra de ingeniería más importante del mundo en manos de una empresa como Sacyr, que prácticamente “estaba en quiebra técnica”.

Oportunamente puesto al corriente de lo ocurrido, Luis del Rivero, entonces capo de Sacyr, se encaró con Pérez censurando de mala manera una iniciativa doblemente perversa por venir de un colega español. Esta fue la respuesta que ofreció el galán de ACS: “Tienes razón, Luis, no sé a qué tuercebotas se le puede haber ocurrido mandar una carta como esa”


El Canal de Panamá reta a Sacyr y dice que el proyecto lo puede asumir "otro contratista"

Un grupo de panameños protesta el pasado 22 de enero frente a la embajada de España en Ciudad de Panamá por la actitud de Sacyr.

¿Por qué Sacyr ha perdido la batalla del Canal de Panamá?


Manuel Manrique clamando al cielo ... ¿Para qué?
El consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), que lidera la española Sacyr, sigue intentando salvar los escollos que lo alejan de las obras. Pero los intentos del equipo de Manrique por convencer a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) cada vez son más infructuosos. Quizá el que más gráficamente ha expresado la situación que vive el conflicto ha sido el presidente de la Autoridad del Canal, Jorque Quijano, quien en una rueda de prensa este mismo miércoles ha dicho que, aunque "aún se puede alcanzar un acuerdo", la "ventana para ello se cierra minuto a minuto". Una rueda de prensa que terminó con una advertencia: "La ACP no tiene ningún miedo a lo que le falta para terminar la obra, y tiene la capacidad financiera y técnica para asumirla".

Tal y como ha avanzado Libertad Digital, mientras las opciones de Sacyr van desapareciendo, gana enteros la candidata americana, Bechtel, gigante de ingeniería que perdió frente a Sacyr en el concurso de adjudicación de la obra en 2009. Los rumores que sitúan a Bechtel como la encargada de terminar el proyecto se dispararon tras la visita hace unos días del embajador norteamericano en Panamá a las obras del Canal.

Pero eso no es todo. La constructora española ha logrado granjearse el rechazo de los panameños. Según recientes encuestas, más del 65% del país considera injustificable el pago de un sobrecoste de 1.600 millones de dólares para que Sacyr culmine la obra. La misma encuesta dice que sólo un 20% se posiciona a favor de la reclamación de los españoles.

Según fuentes cercanas a la Autoridad del Canal de Panamá, el peso de las encuestas en estos momentos no es baladí, ya que el país se encuentra en periodo electoral. El próximo 4 de mayo se abrirán las urnas y los panameños votarán por el candidato oficialista José Domingo Arias -que lleva como candidata a la vicepresidencia a la mujer del actual presidente, Martinelli- o por el candidato de la oposición, del Partido Revolucionario Democrático (PRD) Juan Carlos Navarro. Hay un tercer candidato al Gobierno que es el actual vicepresidente, Juan Carlos Varela.


Manrique: de la cultura del pelotazo al “España nos duele”


El presidente de Sacyr, Manuel Manrique (1954, Navas de San Juan, Jaén), toma prestada esta misma salmodia para protegerse de los nubarrones que se ciernen sobre su compañía. “España le duele” a Manrique lo que a Carlos V los ataques de gota. Se queja de que este es un país cainita, que se alegra de los males del vecino, de los juicios sumarísimos, de las empresas con problemas económicos, en definitiva, de las desgracias ajenas. “En lo de la ampliación del Canal, en el AVE a la Meca… ¿podemos hacer una piña con los españoles? Nunca la hacemos. Somos así…”.

Sacyr, acrónimo de Sociedad Anónima Caminos y Regadíos, nació en 1986 de la mano de cuatro ingenieros de caminos –Loureda, Del Rivero, Riezu y Manrique–, todos ellos procedentes de Ferrovial. Gente sencilla a la que se veía con frecuencia por las obras departiendo con los aparejadores. Al poco llegaron los años de bonanza. Entonces, se quitaron el casco y empezaron a preferir las plusvalías de la Plaza de la Lealtad, sede de la Bolsa, antes que los exiguos márgenes de las viviendas de protección oficial. Entre 2004 y 2011, transcurrieron los siete años ominosos de Luis del Rivero. Fueron los tiempos del ataque a BBVA y Repsol.

Los actuales gestores reniegan de aquella época como de una enfermedad venérea, pero lo cierto es que en aquellos años todos se dejaban llevar por el living la vida loca. Manrique, sin ir más lejos, se ufanaba de tierras y casoplón. Adquirió por la nada desdeñable cifra de 52 millones de euros una finca, El Santo, a Juan Herrera Fernández, casado con una Martínez Campos, sobrino del cardenal Ángel Herrera Oria, marqués de Viesca de la Sierra y condecorado con las Grandes Cruces de Isabel la Católica, del Mérito Civil, del Mérito Nacional, de Alfonso X el Sabio y de San Gregorio Magno. En la operación de compraventa, Manrique ‘heredó’ unos terrenos escasamente productivos y una hipoteca de quitar el hipo, pero no así los títulos y medallas. Esos se quedaron en la casa de los Herrera Fernández.

La crisis ha sacado a Manrique de semejante trampantojo. La crisis y la megalomanía del anterior presidente de Sacyr, Luis del Rivero. “Manolo está pasando por una de las etapas más difíciles de su vida”, reconocen sus próximos. Se está dejando sangre, sudor y alguna lágrima por llegar a un acuerdo dinerario con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), continuar con las obras de ampliación y esquivar el estigma reputacional que podría ser fatal tanto para la constructora española como para nuestro país. “Nosotros creímos que la solución que puso sobre la mesa Zurich [la aseguradora de las obras del Canal] antes de Nochebuena la firmábamos. La presentamos en el Consejo y dio su visto bueno. Zurich nos dijo que había un preacuerdo con la Administración panameña. Creíamos que se firmaba… Pero no fue así”.



En Sacyr tienen la sensación de que, por muchas propuestas que hagan, todas terminan encallando en el muro de la ACP. No hay afán en llegar a ningún tipo de pacto. La última de ellas, a instancias también de Zurich, se está negociando estos días y se muestra como una solución salomónica. Así, la aseguradora que cubre la fianza en caso de incumplimiento ofrece los 600 millones de dólares del seguro para financiar la terminación de las esclusas si la ACP aporta otros 500 y no exige a Sacyr la devolución de los adelantos de 780 millones hasta que se diriman los arbitrajes.
“Se nos ha atacado mucho por los sobrecostes, pero esto es algo normal en cualquier obra. En la del Canal de la Mancha, por ejemplo, el presupuesto se multiplicó por cinco. Aquí hablamos del 50%, no del 500%, lo cual entra dentro de la normalidad en un proyecto tan complejo como este. (...) Bechtel, el otro candidato a hacerse con las obras del Canal, también tiene sus claims. En el aeropuerto de Doha, por ejemplo, llevan dos años de retraso”.


En Sacyr se malician que Panamá ha ideado un plan B para terminar las obras sin contar con la constructora. La prueba del siete la tienen en las ofertas que la ACP está realizando a los ingenieros españoles para que cambien de bando y se vayan a trabajar con ellos. “Llevan meses tras sus pasos”, reconocen. Sacyr, al igual que otras compañías nacionales, están pagando por los excesos del pasado. En su afán por que no les roben la cartera en el extranjero, se embuten la casulla de patriota e invocan el “España nos duele” como si el ciudadano de a pie fuera el responsable de sus males, cuando no es más que el paganini de una fiesta a la que nunca le invitaron.