LEY: CAJAS DE AHORRO: FUNDACIONES BANCARIAS

Ley 26/2013, de 27 de diciembre, de cajas de ahorros y fundaciones bancarias

Desde el mismo momento de su aparición, durante la década de los años treinta del siglo XIX, las cajas de ahorros se configuraron como entidades de beneficencia, orientadas al fomento y protección del ahorro y a la generalización del acceso al crédito de las clases sociales más desfavorecidas.


Aspectos que son aún hoy de honda preocupación, como la protección de los intereses de los pequeños ahorradores o la exclusión financiera, es decir, la existencia de ciudadanos que no puedan acceder, por diferentes circunstancias, a los servicios financieros convencionales, fueron abordados por unas instituciones que, más allá de su integración en un panorama financiero fuertemente competitivo, asumieron de manera propia preocupaciones de carácter social.

Esta misma vocación social condujo a una preferencia natural por la actividad financiera más básica, de menor riesgo y sofisticación y más próxima al interés del ciudadano. Asimismo, junto a esta opción preferencial por un modelo de negocio sencillo y a su vocación social, la actuación histórica de las cajas siempre se desarrolló desde una perspectiva marcadamente local, con un profundo arraigo a la provincia o municipios donde se constituyeron y con una gran sensibilidad a las necesidades y peculiaridades propias del territorio en el que actúan.

Es en estos factores primigenios de carácter social, simplicidad del negocio y apego territorial, donde radicó históricamente gran parte de su general aceptación y su éxito como instituciones bancarias singulares.Ya a partir de la primera norma que reguló las cajas de ahorros, la Real Orden de 3 de abril de 1835, su evolución viene marcada por una continua expansión, motivada por la progresiva liberalización de su régimen jurídico y su asimilación al del resto de las entidades de crédito, fundamentalmente los bancos.

De este modo, aunque ya durante la primera mitad del siglo XX las cajas de ahorros incrementaron el tipo de operaciones crediticias que realizaban, fue durante la segunda mitad del siglo pasado, cuando extendieron de manera definitiva su tamaño e influencia y se instauraron finalmente como entidades de crédito en toda regla. Esta evolución permitió a las cajas de ahorros realizar operaciones de cada vez mayor complejidad y ampliar sustancialmente su ámbito de actuación territorial.



Cajas de ahorros: La corrupción de sus principios


El ex presidente de Caja Madrid de cacería, cazando un búfalo.
Despilfarro y corrupción en las cajas de ahorro

Con el despido de MARÍA DOLORES AMORÓS, directora general de la CAM hasta su intervención a finales de julio, el Banco de España ha pretendido dar un escarmiento que probablemente llega demasiado tarde. La justificación oficial es que, durante los escasos nueve meses que permaneció en el cargo, Amorós incurrió en diversas irregularidades y actuó en provecho propio, hasta el punto de convertirse, a sus 49 años, en beneficiaria de una pensión vitalicia de 370.000 euros anuales.

Este privilegio, especialmente irritante en una institución financiera a la que el Estado ha tenido que socorrer por ahora con 2.800 millones, recuerda al que disfruta el cura MIGUEL CASTILLEJO desde que en 2005 abandonó la presidencia de Cajasur. Esta entidad, que también acabó en manos del Banco de España y ahora está en la órbita de la BBK, pagó durante bastante tiempo una cuantiosa póliza que proporciona a Castillejo cada año una renta de 250.000 euros.

Ambos casos son ejemplos de los abusos cometidos en las cajas de ahorros, aunque no siempre hayan tenido las mismas consecuencias: Amorós ha sido puesta de patitas en la calle, pero Castillejo vive tranquilamente su retiro dorado después de haber dejado Cajasur para el arrastre. La Junta de Andalucía, que se la tenía jurada por su boicot a la creación de una caja regional única, intentó empapelar a fray Langostino, como se conocía popularmente al clérigo cordobés por su afición a la buena mesa, pero la Fiscalía concluyó que no había suficiente materia penal en el asunto.

Sin embargo, no hay que ir tan lejos para encontrar antecedentes de la prebenda de Amorós: su predecesor y antiguo jefe, ROBERTO LÓPEZ ABAD, verdadero factótum de la CAM durante años, se embolsó una indemnización de 5,6 millones de euros brutos cuando recientemente decidió acogerse al ERE en marcha. López Abad hizo antes un fugaz viaje de ida y vuelta al Banco Base, donde tenía reservada la dirección general hasta que el SIP con Cajastur se rompió ante la inmensidad del agujero detectado en la CAM.


Lujo y corrupción en las cajas de ahorros: BMW's, veleros, pensiones de 250.000 euros...
 

Miguel Blesafavoreció a los hijos de la élite a través de Caja Madrid


 
El despilfarro y la corrupción en las cajas de ahorros españolas durante los años del 'pelotazo del ladrillo' explican la precaria situación financiera en la que se encuentran actualmente. Los directivos y consejeros de estas entidades han vivido a todo tren (viajes de lujo, comisiones millonarias, automóviles de alta gama, pensiones de por vida...) a costa de llevar a la ruina a las cajas que gestionaban, que ahora están siendo saneadas por el Gobierno a precio de oro.
De Norte a Sur, de Este a Oeste, en comunidades gobernadas por el PP, el PSOE o los nacionalistas, en todos los rincones de España se han cometido atropellos en las cajas. El diario 'El Mundo', en un profundo trabajo de investigación, desveló el pasado domingo, 20 de febrero, la serie interminable de abusos:

El juez del Caso Blesa: 'Si tiro de la manta el sistema no lo soportaría

 
Eljuez Elpidio José Silva

El juez del 'caso Blesa', Elpidio José Silva, ha amenazado este jueves con tirar de la manta "en cualquier momento" y dar a conocer a los ciudadanos el "relato completo" de las irregularidades cometidas "durante los últimos 15 años en determinadas cajas de ahorro" y las alianzas que tuvieron lugar entre "corruptos" y "determinados elementos de la casta política". Aunque luego ha advertido de que "el sistema no lo soportaría" y se generaría una "situación institucional insostenible".

Además, ha defendido que el banquero "nunca debió haber quedado en libertad" ya que se ha podido producir un "riesgo espectacular y enorme" de destrucción de pruebas.