CORRUPCION MUNDIAL CORRUPCION EN ESPAÑA







Corrupción mundial 2013

 
España, ¿un país de corruptos?

En los tribunales se tramitan más de 1.600 casos de corrupción y no pasa un día sin que afloren titulares involucrando a alcaldes, consejeros, partidos políticos, hasta a la Casa Real en procesos judiciales por abuso de poder. Sólo el paro preocupa más: un 44,5% de los españoles, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) piensa que la corrupción es una de las grandes lacras del país, por delante incluso de los problemas de índole económica.
"Los españoles perciben que somos un país de corruptos", explica Javier Noya, investigador del Real Instituto Elcano y director del Observatorio de la Marca España. Aunque el juicio es más duro en casa que en el extranjero, en países como Reino Unido y Alemania empieza a hacer mella el flujo de noticias desde la piel de toro, multiplicando la desconfianza hacia lo español.

¿Está la corrupción en el ADN nacional? No, coinciden los expertos.



Las tramas de corrupción golpean la imagen de la clase política

 

La proliferación de casos de corrupción política en España en los últimos meses, con los dos últimos episodios, el 'caso Bárcenas', que pone en jaque la reputación del partido en el Gobierno, el PP, y las supuestas cuentas suizas de la familia Pujol, han ahondado en la desafección y en la desconfianza de los ciudadanos hacia la clase política.

Resulta muy significativo que la última encuesta del CIS, hecha pública a principios de enero, ponga de relieve que los partidos y los políticos en general, así como la corrupción y el fraude, son, tras el paro y la situación económica, los aspectos que más preocupan a los ciudadanos españoles, muy por delante de asuntos como la Sanidad, la Educación o la Justicia.


El de España no es un caso aislado; de hecho, la comisaria europea de Interior, Cecilia Malmström, advirtió recientemente de que "tres cuartas partes de los europeos siguen considerando la corrupción como un gran problema en sus sociedades" y de que los resultados de la lucha contra el fraude en la UE son "insuficientes"